América del Sur 🚫 🌏

  • INTRODUCCION

Las luchas por la emancipación en lo que hoy denominamos América Latina comenzaron en 1790 con la revolución haitiana y finalizaron con las campañas libertadoras de Simón Bolívar en Perú, y Alto Perú. 

Cerradas en forma magistral con la victoria militar patriota en la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. No obstante, la completa liberación del territorio hispanoamericano con las excepciones de Cuba y Puerto Rico, no se logró hasta 1826. Por tanto, desde 1790 y hasta 1826, durante algo más de 35 años, se desarrolló en la contienda por la primera independencia de América Latina. Aunque la problemática de la emancipación se extendió, de cierta forma, hasta fines de esa década. 

La liberación de América Latina formó parte de una época de revoluciones que a escala del mundo occidental se inauguró, desde el siglo 18, bajo el flujo de las concepciones anti feudales y anticlericales de la burguesía europea cimentadas por el pensamiento ilustrado. El inicio de las revoluciones modernas en las colonias inglesas de Norteamérica y en Europa pasó a la orden del día en América Latina. El problema de la independencia, la revolución francesa, muy en especial, pero proporcionó el lenguaje y las imaginarias políticos, así como las concepciones sobre la naturaleza del vínculo social y las condiciones de subordinación.

La independencia de América Latina se ubica, por tanto, dentro de lo que pudiéramos catalogar del ciclo de las revoluciones burguesas o modernas orientadas a eliminar los obstáculos al avance capitalista. En este sentido, los procesos desencadenaron en los territorios comprendidos desde Texas hasta la Patagonia estuvieron conectados con los acontecimientos que sucedían del otro lado del Atlántico, ligados en forma directa o indirecta. A la Revolución francesa y sus secuelas:

La crisis política generada por la expansión napoleónica sobre España y Portugal, un proceso de transformaciones a favor del avance capitalista que, en el continente americano, se había iniciado desde un poco antes, pues tuvo su preludio. Con la independencia de las 13 colonias inglesas de Norteamérica, las revoluciones independentistas latinoamericanas se organizaron en condiciones políticas y económicas muy diversas y adquirieron rasgos singulares en cada región, ya que responden a diferentes escenarios socioeconómicos. A pesar de sus peculiaridades, todas estaban enlazadas, no solo por la lucha común contra la opresión económica y política de las metrópolis europeas y la aparición de lo de embrionarios sentimientos nacionales en los pueblos sublevados, sino también por aparecidos e fundamentos y similares objetivos que tenían que ver, en última instancia, con la demolición de las trabas al avance capitalista. 



ChatGPT. (2025, febrero 17). Representación de las guerras de independencia en América Latina (1790-1826) [Imagen generada por IA]. OpenAI.


  • Los primeros años del siglo XIX - Situación de América Latina:

En el conjunto de América Latina encontramos dos grandes espacios. Uno bajo dominio portugués (aproximadamente el actual Brasil) y otro bajo dominio español (Hispanoamérica). El
territorio español se dividía en cuatro virreinatos (Nueva España, Perú, Nueva Granada y Río de la Plata, al frente de los cuales había un virrey) y cuatro capitanías generales (Guatemala, Cuba, Venezuela y Chile, al frente de las cuales estaba un capitán general). Junto a ellos las intendencias (para el control de los ingresos reales y el abastecimiento de los ejércitos), las audiencias (ejercicio de la justicia) y los obispados y arzobispados (dimensión religiosa).
Todo este entramado administrativo estaba en manos de peninsulares, siendo escasa la presencia de criollos.

Los peninsulares eran muy pocos, apenas el 1% de la población, compuesta por blancos (≈
20%), mestizos (≈ 24%), indios (≈ 38%) y negros (≈ 18%). Sociedad muy heterogénea y en la que
la élite social la formaba la población blanca.
Dentro de la población blanca los peninsulares ocupaban -como hemos dicho- los altos puestos de la administración y los criollos eran los grandes terratenientes. Los mestizos fueron un grupo que no estaba “regulado” y cuyo papel en la sociedad no estaba definido, convirtiéndose en mano de obra asalariada para el campo y para la naciente industria y el comercio.

Los indios en Hispanoamérica conservaron sus tierras por las que tributaban al rey. La legislación les había protegido evitando su conversión en esclavos. Los negros eran una población menor (10%) en Hispanoamérica siendo más elevada en Brasil. Eran mano de obra esclava, aunque desde mediados del XVIII fue aumentando el número de libertos. Indios y negros formarán parte de los ejércitos de independencia, tanto en el bando realista como en el independentista.

Económicamente América Latina producía materias primas con destino a Europa y compraba productos manufacturados. Todo este comercio debía pasar por España, que se beneficiaba de las cargas tributarias que tal comercio generaba. Pero el desarrollo industrial de Inglaterra y Francia convirtieron a América Latina en un enclave necesario para ampliar su mercado y potenciar su desarrollo industrial. La debilidad de la marina española y de su armada, acentuada tras la derrota de Trafalgar, conllevaba la incapacidad de España para responder a las crecientes demandas de tráfico marino, a la vez que, cada vez más, navíos de diferentes naciones decidían comerciar directamente sin pasar por España. Esta situación uniría los intereses americanos e ingleses durante la invasión napoleónica de España, favoreciendo los procesos de independencia.


  • Causas de la Independencia 
Repasando lo expuesto en el apartado anterior podemos tener ya un panorama claro de las causas que motivaron la independencia de las colonias americanas. Tradicionalmente estas causas se han dividido entre internas (a las que hemos aludido) y externas. Causas internas:

 • el menosprecio de la Corona hacia la población criolla, que estaba apartada de las grandes decisiones políticas. Los criollos accedían a los puestos inferiores de la administración, pero no a los más elevados reservados a los españoles. A pesar de su poderío económico y de ser descendientes de españoles se veían mermados en sus capacidades políticas.

 • el monopolio mercantil en favor de España, perjudicando los intereses comerciales y empresariales de la población criolla. Los esfuerzos económicos de la población residente en América sólo servían para incrementar los ingresos de la Hacienda española.

 • una administración que anteponía los intereses de España a las necesidades de los habitantes de las colonias y que, fácilmente, caía en la corrupción y el nepotismo.

 • una diversidad racial que llevaba aparejada la exclusión y sometimiento de partes importantes de la población, sobre todo de los indígenas y negros, aunque también de la población mestiza. Causas Externas 

 • el ejemplo de la independencia de los EE.UU: Ponía de manifiesto que unas colonias podían sacudirse el poder de la metrópoli y que la independencia era algo posible.

 • la introducción de las ideas ilustradas y de la revolución francesa: Dimensionaron las demandas económicas de los criollos al situarlas en un plano político y de autonomía nacional y personal. El protagonismo demandado por los criollos y la liberalización económica demandada adquirió una versión política plasmada en un liberalismo independentista. 

 • la creciente economía inglesa con su desarrollo industrial y la necesidad de nuevos mercados, junto al nuevo marco bélico europeo tras la llegada al poder de Napoleón, Este proceso independentista estará en manos de una pequeña parte de la población, la criolla, que buscó satisfacer sus demandas mediante la independencia política, pero olvidando las pretensiones y necesidades del resto de la población, lo que está en la base de los posteriores movimientos sociales que vivió América Latina. 
 Los intereses económicos de la población criolla están también en la base de la posterior división administrativa de América Latina. El “proyecto criollo” no era único, sino múltiple, en función de los diferentes intereses económicos de cada zona, vinculados a la minería, agricultura, comercio, ganadería o industria. Es esta madurez criolla, unida a la situación que se producirá en España tras la invasión napoleónica, lo que propiciará el inicio del proceso emancipador.


https://ghescuela.blogspot.com/2015/11/la-independencia-de-america-latina.html

  • Características generales del proceso independentista: 
Aunque el proceso va a ser distinto en cada uno de los virreinatos americanos, no por ello dejan de compartir una serie de características, entre las que podemos destacar: 

-fue un proceso protagonizado por las minorías criollas y blancas, en el que la población indígena se vio relegada.

-tuvo el proceso un carácter autoritario y caudillista, no promoviendo un cambio social, sino un cambio en la titularidad del poder.
 
-fue un proceso largo y complejo, en el cual no sólo se luchó contra los españoles, sino que también se produjeron enfrentamientos entre los propios americanos.

 -la estrecha relación entre el proceso de independencia y la evolución de España: ya que la invasión francesa será aprovechada para proclamar la independencia, mientras que la vuelta al absolutismo por parte de Fernando VII impulsará el liberalismo en América. Por último, las tropas que en 1820 se levantan en España contra el absolutismo de Fernando VII y a favor de la Constitución de Cádiz, estaban destinadas a América para sofocar las rebeliones. El que esas tropas no llegasen a América facilitará la definitiva independencia.

  • -Las etapas: 
Fernando VII con uniforme de capitán general. Pintado por Vicente López y Portaña. La invasión de España, por parte de los franceses, provocará que las colonias americanas tomen el poder en sus manos, evitando caer en manos francesas. Para ello tuvieron que oponerse a las autoridades nombradas desde España, que permanecían fieles a Cádiz. 
En este proceso podemos distinguir dos modelos: uno el iniciado en las capitales, protagonizado por las élites blancas que luego se extiende al mundo rural y otro de origen campesino y popular, que se vivió en México. En el primer modelo los cabildos metropolitanos asumieron el poder, destituyendo a las autoridades españolas y formando Juntas de gobierno. Más adelante estas Juntas convocarán congresos constituyentes en los cuales se declaró la independencia. Este es el proceso que se vivió en: Venezuela, Argentina, Chile y Ecuador. 

 El segundo modelo es el vivido en Nueva España. Allí, en la localidad de Dolores, el cura Miguel Hidalgo convocó a indios y mestizos frente a la población blanca, asaltando las posesiones de éstos y convirtiendo la revolución en un gran movimiento social, ante el que se produjo la reacción de los blancos y criollos, que frenaron, con el apoyo del ejército español, la revolución. El proceso iniciado se puede estructurar en una serie de fases, relacionadas con la evolución de la península:

1. la ocupación francesa de la península pone en marcha los procesos independentistas, al tratar de desvincularse de España con el objeto de no quedar convertidas en colonias francesas 

 2. la restauración en el trono de Fernando VII y la vuelta al absolutismo posibilita que las fuerzas españolas vuelvan a controlar una gran parte de los territorios sudamericanos, acabando con los conatos independentistas, excepto en el cono sur

 3. El triunfo del liberalismo durante el “trienio liberal”, entre 1820-1823 facilita una nueva explosión independentista, favorecida por que los refuerzos militares enviados desde España no llegan al continente americano. Esta situación es aprovechada por los independentistas para expulsar, definitivamente, a los españoles de América Latina. 

 4. Tras el proceso de independencia se inicia el de creación de estados nacionales a partir de la división de las grandes áreas creadas por los “libertadores”. 



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  • Los primeros conatos independentistas: 
Como primer antecedente podemos referirnos al levantamiento de Tupac Amaru, derivado de las reformas administrativas que trataron de introducir los Borbones para una mejor gestión y explotación del continente americano. 
 El levantamiento se inició el 4 de noviembre de 1780, liderado por José Gabriel Condrocanqui, que tomo el nombre de un antepasado suyo –Tupac Amaru–. 
El movimiento, inicialmente de protesta contra la mala administración española, derivó hacia una situación independentista y racial al formarse dos bandos, el de los españoles y criollos, frente a indígenas, mestizos y negros que secundaron a Tupac Amaru. Preso su líder, será ejecutado en mayo de 1871, continuando la rebelión su primo, que será rápidamente sofocada. 

 En los primeros años del siglo XIX surgieron ya los verdaderos conatos independentistas. Entre ellos destacan los de Francisco de Miranda en el virreinato de Nueva Granada en 1806, con ayuda de capital inglés, que trato de levantar Venezuela y conseguir su independencia sin éxito. Otra intentona derivó de las invasiones inglesas en el Río de la Plata en 1806 y 1807, llegando a ocupar Buenos Aires, de donde fueron expulsados por Liniers con apoyo de la población bonaerense. Inglaterra no consiguió atraerse a la población para que ésta se levantase.

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  • El proceso de Independencia: 
 Será la invasión francesa el desencadenante inmediato del proceso independentista. La autoproclamación de Cádiz como depositaria de los derechos dinásticos y salvaguarda de la unidad de España, no fue suficiente. América Latina se debatió entre acatar la autoridad española, con el riesgo de terminar convertida en una colonia francesa, o tomar la iniciativa constituyéndose como un poder propio. Las autoridades españolas se decidieron por la fidelidad a Cádiz, mientras que los revolucionarios apostaran por la gestión autónoma del poder. Se inicia así un camino en el que los vaivenes de la situación peninsular incidirán en la evolución del proceso independentista.

  • La Independencia de Suramérica 
Tras la expulsión de los ingleses del intento de ocupación de 1807, S. Liniers se convierte en el nuevo gobernador militar de Buenos Aires. Su figura es mitificada, mientras la del virrey y sus ayudantes es desprestigiada por el abandono en que dejaron a la ciudad tras la invasión inglesa. 
 Por otro lado los criollos se convencieron de su fuerza, ya que fueron ellos los que repelieron el ataque británico y no los peninsulares. 

 Tras conocerse los sucesos del 2 de Mayo de 1808 se produce un nuevo levantamiento en Buenos Aires, arrestando al virrey que es depuesto. El poder queda, temporalmente, en manos del Cabildo de la ciudad, hasta que el 25 de Mayo se nombre una Junta Patriótica. No todo el virreinato aceptó esta decisión. Montevideo se opuso, al igual que Paraguay. Otros territorios del antiguo virreinato de la Plata se oponen, pero son sometidos mediante el envío de tropas. El caso de Paraguay es distinto. 

De entrada se situó de forma recelosa ante los acontecimientos de Buenos Aires, prefiriendo sus autoridades reconocer la regencia de Cádiz y apoyarse en el bando realista, rechazando una ofensiva militar dirigida desde Buenos Aires. Al poco, en mayo de 1811, un golpe de estado encabezado por los criollos, declaró la independencia de Paraguay. Ésta derivó en una dictadura, dirigida por José Gaspar de Francia.

Tampoco Uruguay había aceptado la primacía de la Junta de Buenos Aires, habiéndose declarado independiente. Las divisiones internas dieron lugar a una guerra entre los uruguayos que se alargó durante varios años. Sus protagonistas fueron Elio (presidente de la Junta de Montevideo) y Artigas, líder de los gauchos. Artigas consiguió alzarse con el poder finalmente consolidando la independencia de Uruguay respecto de Argentina aunque al poco caería bajo control portugués. 

Su independencia definitiva vendría de la mano de Gran Bretaña que, a fin de defender sus intereses comerciales, convenció a Argentina y Brasil, para convertir Uruguay en un estado independiente, lo que se logró en 1829. El proceso en el resto del Virreinato de la Plata se ralentizará con la reinstauración de la monarquía absoluta de Fernando VII en España y el envío de tropas a América. España recuperará en 1814 Chile, donde en 1810 se había destituido a las autoridades españolas y proclamado la independencia. 

 A pesar de este parón, el territorio argentino va a tratar de reimpulsar el proceso y de hacer realidad el sueño de unidad del antiguo Virreinato de la Plata. Por ello se convoca un congreso en Tucumán en el que se produce la declaración de independencia de las “Provincias Unidas de América del Sur” el 9 de julio de 1816. Tras esta declaración se propone la liberación de Chile. 
 Por ello se envía una expedición comandada por el general San Martín que lograba la independencia de Chile en 1817. En 1818 el militar Bernardo O’Higgins proclamará la independencia de Chile separándose de Argentina y rompiendo, definitivamente, el proyecto de unificación del virreinato. 

https://www.youtube.com/watch?v=eZFOBlxNQGo


  • Centroamérica y México
Es, de todos, el proceso con mayores diferencias, ya que parte de unas revueltas sociales entre 1810 y 1815. Protagonizadas por la población indígena, estaban encabezadas por dos sacerdotes rurales, Manuel Hidalgo7, primero, y José María Morelos, después. Estas revueltas reclaman el reparto de tierras y la igualdad de derechos entre todos los ciudadanos, cuestionando el dominio español. Las élites acabaron con las revueltas, ya que suponían un ataque a su situación. 
Las élites se pusieron del lado del dominio hispano permitiendo su supervivencia, ante el miedo a la revolución. Con la llegada del Trienio Liberal las élites se sintieron incómodas con las medidas aprobadas desde la metrópoli, iniciándose un movimiento de rechazo que será encabezado por Agustín de Itúrbide8. 

Éste proclamó el “Plan de Iguala” el 24 de Febrero de 1821, defendiendo un gobierno monárquico, garante de la religión y de los derechos, propiedades y privilegios de la clase alta. Este levantamiento contó con el apoyo de la élite y obligó a España a reconocer la independencia de México tras firmar el Tratado de Córdoba el 24 de Agosto de 1821. Un mes más tarde las principales autoridades mexicanas firmaban la “Declaración de Independencia del Imperio Mexicano”, siendo Itúrbide nombrado presidente.
https://elaviso.com/celebracion-de-la-independencia-de-mexico-y-centroamerica/

 Posteriormente el Congreso Mexicano nombrará a Itúrbide rey con el nombre de Agustín I. Agustín de Itúrbide. Wikimedia Commons. La monarquía de Itúrbide fue efímera ya que abdicará el 19 de Marzo de 1823, ante su incapacidad de regir el nuevo Estado. El resto de América Central se había mantenido leal a España, pero la independencia mexicana y de Nueva Granada provocó que se iniciase un movimiento independentista, surgiendo las “provincias unidas de Centroamérica” en 1821. 

Una realidad política inestable ya que había dos bandos, unos a favor de la anexión a México y otros a favor de la independencia. Al final se decidió la anexión a México, pero la evolución de éste (su conversión en Imperio), provocó la vuelta a la independencia de las repúblicas centroamericanas. 
Por su parte las Provincias Unidas de Centroamérica formadas por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, pusieron fin su unidad a lo largo de la década de los 30 del siglo XIX. Nicaragua se separó de la República el 30 de abril de 1838, Honduras el 6 de octubre y el 14 de noviembre Costa Rica. Guatemala se separó el 17 de abril de 1839.

  •  Perú, Nueva Granada y Venezuela
En el virreinato de Nueva Granada el proceso se inicia de forma semejante. Parte de un levantamiento en Caracas, deponiendo a las autoridades españolas y formando un cabildo abierto que pretender regir los destinos del virreinato. Luego se convocará un Congreso Nacional en toda Venezuela, del que surge un gobierno que proclama la independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811. En el resto de Nueva Granada la Junta de gobierno de Santa Fe convocó un congreso. 

Pero Quito, Venezuela, Panamá y Cartagena no se integraron, surgiendo diferentes gobiernos que pretendían controlar un mismo territorio. Los conflictos internos facilitaron el avance realista y el posterior sometimiento del territorio al control español. También en Ecuador se creó una Junta y se aprobó la Independencia, dotándose en febrero de 1812 de una Constitución. En este caso la intervención de las tropas realistas del Perú acabó con el proceso independentista.
 El fin de la presencia francesa en España y la restitución de la monarquía de Fernando VII, posibilitará que los realistas tomen posiciones y recuperen todos los territorios del antiguo virreinato de Nueva Granada, expulsando a los insurrectos. 

Simón Bolívar verá como el territorio independizado en Venezuela vuelve a manos españolas con el apoyo de parte de la población blanca y criolla que se ha sentido amenazada por el proceso independentista. Busto de Simón Bolívar en Medellín (Colombia). Bolívar volverá a intentarlo en 1819, siendo nombrado presidente en el Congreso de Angostura en 1819, contando esta vez con mayores apoyos e iniciando primero la conquista de Nueva Granada y después de Venezuela, formando la “República de Colombia”. Todavía en 1821 tendrá que vencer las últimas resistencias realistas en la región de Maracaibo anexionando, posteriormente, Panamá y Cartagena. A la vez se elabora la constitución de la Gran Colombia. Respecto al virreinato de Perú, era el de mayor presencia militar peninsular convirtiéndose en el centro de la Resistencia española frente a los procesos independentistas. De hecho la pérdida de este virreinato se debió a la acción conjunta de San Martín por el sur y Bolívar por el norte que buscaban, con la derrota de las tropas españolas, acabar con la amenaza de una posible recuperación, por parte de España, de los territorios proclamados independientes. El primer paso lo dio San Martín al ocupar Lima. En 1820 San Martín había desembarcado en Pisco con su ejército argentino-chileno. Algunas de las ciudades peruanas aprovechan la situación para proclamar su independencia y el virrey abandona Lima que es ocupada por San Martín. 

Éste no continúa su acción contra los españoles. En 1822 San Martín se entrevista con Bolívar en Guayaquil, dejando en manos de este último la expulsión de los españoles del Perú. San Martín abandona Lima que es ocupada de nuevo por los españoles. Sin embargo Bolívar iniciará su ofensiva. En 1822, junto a su lugarteniente Sucre, se encaminan hacia Quito para completar el territorio soñado por Bolívar, derrotando al ejército español en la batalla de Pichincha en mayo de 1822, e integrando Ecuador. En el norte del continente sudamericano Simón Bolívar había tratado de crear la Gran Colombia, su gran aspiración formada por Colombia, Venezuela y Ecuador, a la que pretendió unir Perú y Bolivia. Las diferencias entre los distintos territorios fueron, progresivamente, disgregando este imperio. Del proyecto de la Gran Colombia Venezuela sería la primera en separarse. Con una fuerte presencia de población blanca, que aún ocupaba los principales centros políticos y económicos, planteó su separación nombrando su primer presidente en 1830.

 Luego le seguirá Ecuador, donde Juan José Florés, militar nombrado por Bolívar, proclamó la independencia de Ecuador. De este proceso quedó la República de Nueva Granada (actual Colombia) que se convirtió en independiente al disgregarse los demás territorios. Respecto a los territorios de Perú y Bolivia, a pesar de haber alcanzado la independencia, se vieron envueltos en una serie de guerras entre los aspirantes al poder, que llegaron a su fin cuando el presidente de Bolivia, Andrés de Santa Cruz, unificó Perú y Bolivia entre 1836 y 1839, dando origen a la confederación Peruano-Boliviana que se disolvió en 1839 ante el ataque de Chile y Argentina temerosos del potencial que adquiría este territorio. A partir de ese año, Perú y Bolivia recorrerán sus caminos de forma independiente.



  • La independencia de Brasil: 
 La independencia de Brasil arranca de la invasión de Portugal realizada por los ejércitos franceses. El rey Don Juan VI huye con su esposa Joaquina y el resto de la familia real a Brasil, con la ayuda de la armada inglesa. La llegada de la familia real a Brasil supuso un cambio en el estatus de la colonia, al realizarse una serie de reformas que convierten a Brasil en sede del imperio. A la vez se abren los puertos al comercio con todas las naciones poniendo fin al monopolio portugués, creándose las instituciones de gobierno (Consejo de Estado, Corte de Justicia, etc.) Tras el fin de la ocupación francesa en Portugal se estableció una regencia que se hizo muy impopular, provocando una revuelta liberal que reclamó el regreso del monarca. Juan VI regresa dejando a su hijo Pedro como regente en Brasil. Pero el regreso del monarca a Portugal supuso un retroceso en el estatus de Brasil que volvía a ser considerada colonia. Este descontento se encauzó en una demanda independentista que tuvo su punto de partida en el grito de Ipiranga (7-9-1822), que declaraba la independencia de Brasil y nombraba emperador al príncipe Pedro. Las tropas portuguesas serán expulsadas de Brasil.

https://www.mundocuriosidade.com.br/curiosidades-sobre-a-independencia-do-brasil/

https://www.youtube.com/watch?v=39X1LB2Gq68

  • Las últimas colonias españolas: 
 Tras la independencia de América Latina, España aún controlaba algunas islas en el Caribe, así como las Filipinas y otros archipiélagos en el Pacífico. La colonia más importante era Cuba por su importancia comercial. Cuba vivía, desde mediados del siglo XIX, una cierta conflictividad, habiendo surgido diferentes intentos independentistas que aumentaron tras el sexenio democrático. Estos movimientos fueron duramente reprimidos pues el interés económico de España en Cuba radicaba en el régimen de monopolio que estaba establecido, lo que era incompatible con la concesión de autonomía o independencia a la isla. Sobre esta situación se producía la presión de EE.UU. a quien se exportaba el 90% de la producción de la isla, y le interesaba una reducción de los aranceles o la liberalización del comercio. Con este telón de fondo se produce un nuevo intento independentista, en 1895, con el llamado “Grito de Baire”, proclamando, conjuntamente con la República Dominicana, el Manifiesto de Montecristi. Este levantamiento estará liderado por José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo.

A pesar de la represión de dicho levantamiento, la guerra se vuelve desfavorable para España, cuyo ejército se ve diezmado por las enfermedades y el hambre. En este contexto se produce en febrero de 1898 la voladura del Maine, buque de guerra estadounidense anclado en La Habana, acontecimiento que aprovechó EE.UU. para culpar a España de dicho hundimiento, exigiéndole la independencia de la isla, lo cual no aceptó el gobierno español iniciándose la guerra entre ambos países. La guerra fue desfavorable para España, que salió derrotada en dos batallas navales decisivas, la de Cavite en Filipinas y la de Santiago de Cuba, firmándose el 10-XII-1898 la Paz en París, por la que Cuba sería independiente, quedándose EE.UU. con Puerto Rico, la isla de Guam y las Filipinas, mientras que las Carolinas, Marianas y Palaos se venden al naciente imperio alemán.


https://www.unprofesor.com/ciencias-sociales/colonias-espanolas-en-america-6409.html

  • Consecuencias del proceso de independencia: 
 Económicas
 El Maine, entrando en el puerto de la Habana. La consecuencia más visible de la independencia de las colonias americanas fue el final del monopolio español y brasileño y con ello la apertura de Latinoamérica al mercado mundial. La gran beneficiaria de este cambio fue Gran Bretaña, que pudo acceder libremente al mercado latinoamericano proveyéndolo de productos manufacturados. En muchos casos la calidad y precio de los productos ingleses dieron al traste con la incipiente industria local, a la vez que desanimó inversiones productivas por parte de los capitalistas americanos. Pero hubo un cambio importante, ya que la política arancelaria era ahora diseñada por los mismos americanos, pudiendo utilizarla en su beneficio. 

https://pablogiltrader.com/blog/articulos/que-es-la-recesion-economica-y-consecuencias/

Fueron las ciudades las que impusieron sus políticas económicas sustituyendo, en este sentido, a la antigua metrópoli, favoreciendo el desarrollo de los intereses de estos núcleos urbanos en detrimento del mundo rural. Otra consecuencia de las guerras fue la disminución de la mano de obra y la liberación de los esclavos a los que se había prometido la libertad si se enrolaban en los ejércitos. Esta disminución de la mano de obra y la conformación de una realidad económica que prescindía de la esclavitud, fomentó el sector ganadero, sobre todo en Venezuela y Argentina, que necesitaba de escasa mano de obra y contaba con abundantes territorios para su desarrollo.

La minería sufrió un fuerte retroceso por la retirada del capital que conllevaba la marcha de los españoles. Además los procedimientos obsoletos de explotación no favorecieron su desarrollo. La abolición de antiguos sistemas de explotación como la mita, conllevaron la merma de beneficios. Sólo Chile se sobrepuso a esta decadencia minera. Respecto a la agricultura, está vivió un continuo crecimiento a la par que se producía una especialización en diferentes monocultivos, que a la larga la volverán muy dependiente del mercado internacional.

Sociales:
La sociedad sufrió un enorme cambio. Fruto de la independencia fue la igualdad de todos los ciudadanos. Se abolieron las diferencias legales con base racial. Todos eran declarados ciudadanos. Se pasaba así de una sociedad de castas a una sociedad de clases en la que el nuevo elemento diferenciador fue la riqueza. Este cambio legal no conllevó un cambio social real salvo la ocupación, por parte de los criollos, de los puestos del Estado. 
Las antiguas élites sociales y económicas mantuvieron su posición social. Si bien, la tierra se convirtió en el elemento sustentador de las élites, desplazando a la oligarquía estrictamente urbana. La esclavitud fue una realidad que tendió a desaparecer cuyo proceso, en algunos países, se inicia con los procesos de independencia mientras que, en otros, tendrá que esperar hasta mediados de siglo para la aprobación de leyes abolicionistas. Los indios pasaron a convertirse en ciudadanos, pero sus propiedades comunales se vieron reducidas progresivamente por el avance de las haciendas, que fueron expulsando y proletarizando a este sector social que pasó de la protección estatal española, al abandono de los recientes estados en manos de los ricos terratenientes.

Políticas: 
 El elemento más significativo del proceso independentista fue el surgimiento de nuevas naciones dotadas de independencia política. Sin embargo sus sistemas políticos pronto se distanciaron del liberalismo y derivaron hacia el autoritaristamo. Por un lado fruto del contexto de guerra que hacía necesaria la autoridad para concentrar los esfuerzos en la consecución de la victoria, pero también porque los nuevos estados nacían bajo la égida militar.  

https://www.youtube.com/watch?v=rjwIPJ2peCI


Por otro lado, las élites pronto tuvieron miedo a que el proceso independentista derivase en movimientos revolucionarios, por lo que apostaron por sistemas políticos autoritarios que protegiesen sus intereses. Este movimiento autoritario dará origen al caudillismo, que reproducía el modelo de las grandes haciendas, y que se hizo necesario en el proceso independentista, sostenido por el estamento militar y las élites políticas.

A continuación, un documental más completo sobre estos procesos y así puedas complementar mejor:

https://www.youtube.com/watch?v=tCjXpmeAtDI

A continuación, datos curiosos que quizá no conozcas:

https://www.youtube.com/watch?v=euLP9cwY_qQ


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